Un robot para cada proceso
Imagina tu planta con un turno que nunca se cansa: cajas que se apilan solas, cordones perfectos, piezas frágiles intactas. Elige una aplicación y mírala en marcha. Todo lo que ves se puede construir en tu línea.
Del envasado al despacho, sin manos.
Una estación envasa y tapa; la otra carga las cajas al carro. El patrón, el ritmo y el formato se adaptan a tu producto; el brazo es el mismo.
El mismo brazo, otros formatos
El mismo cordón, turno tras turno.
La antorcha avanza con velocidad y ángulo constantes donde una mano se fatiga. Menos retrabajos, acabado uniforme, trazabilidad de cada unión.
Cambia el efector, cambia el proceso
Si sirve una cerveza sin romper el vaso, puede con tu pieza más delicada.
Agarre calibrado sobre el cristal y vertido controlado desde la muñeca: fuerza y orientación bajo control durante todo el ciclo.
La misma delicadeza para
Proyecta tu proceso
No nos casamos con un modelo: trabajamos con todo tipo de robots industriales y elegimos cada uno según tu carga, tu alcance y tu ritmo. Estas son las puertas de entrada más habituales:
Paletizado
Fin de línea y alto volumen sin cuellos de botella.

Soldadura
MIG/TIG con repetibilidad que no depende del turno.

Pick & place
Clasificación y empaque a ritmo de línea.

Pintura
Acabado uniforme, pasada tras pasada.

Manipulación
Cargas pesadas o piezas frágiles, con la misma calma.

Inspección
Visión artificial montada donde haga falta mirar.

Mecanizado
Fresado y taladrado con precisión que no se negocia.

Corte
Plasma o láser siguiendo la trayectoria exacta.

Pulido
Superficies uniformes sin brazos cansados.

Dosificación
El cordón justo de adhesivo o sellador, siempre.

Hablemos de tu línea
Cuéntanos qué haces a mano hoy y te decimos qué puede hacer un robot mañana, con números y no promesas.